lunes, 2 de mayo de 2016

LA LLAMADA DE LA SANGRE ( Secuela de ELECCIÓN) CAPÍTULO DÉCIMO CUARTO ( Primer aparte) ( Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2015)

LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO DÉCIMO CUARTO ( Primera parte)

Con noche cerrada, Carlton Court no parecía tan imponente. Con el tiempo, había perdido esa especie de capacidad para impresionar,  que  a todo el que se acercaba hacia su fachada principal , parecía sobrecoger.

La mansión , solitaria más que de costumbre, entre las sombras provocadas por las luces naturales exteriores que apenas se colaban de forma tímida a través de sus ventanas, y aquellos techos altos y paredes escarpadas ,  se  descomponía desde la grandeza de otros tiempos a la más nefasta de las decadencias .  Sostenida en píe quizás por lo que en el pasado supuso , o por un afán de orgullo que , haciéndola vibrar aún desde sus cimientos con todo aquel que aún hoy pisaba sus suelos , la gran casa hospital  veía resquebrajar todo aquello que en el pasado supuso  por el paso del tiempo y su inutilización. Y sin embargo continuaba en píe.

Pasillos largos , llenos de polvo y tierra que apenas dejaban vislumbrar el color de la madera original , y cuyo crujido a cada paso , daba buena cuenta de la necesidad de volver a sentirse viva.

Hoy día , sólo unos pasos la dominaban . Como antaño, su presencia bastaba para que toda la construcción cobrase la importancia y opulencia de entonces , la misma , que equivalía  a la fragilidad de las personas que se encontraban en el otro lado , dónde sólo unos cuantos tenían real acceso.


Pasos que resonaban aquella noche entre los listones de madera del enorme vestíbulo  , en donde sólo una detención , justo a los pies de la escalera central, y una mirada alzada en pos de los recuerdos del ayer más lejano pero siempre presente, le trajeron añoranza de aquellos otros tiempos .
Lento caminar , sin prisa alguna puesto que el tiempo había dejado de existir o marcarse  , al menos allí,  que le llevó hasta la última puerta por la que se accedía a la antigua ala hospitalaria.

Aquella barrera de hierro viejo con signos de oxidación , ya no requería de llave para acceder, un simple empujón daba paso a los largos y blanquecinos pasillos ahora tristes y solitarios , opacados por la soledad y su no uso.

Cuidadoso observador de cuanto le rodeaba, una especie de velo atravesaba de lado a lado trayéndole recuerdos de la agitación de entonces . Movimientos incesantes de personas en los escasos momentos de crisis . La Dra. Mihc , siempre pendiente de todo y de que los pacientes tuviera la medicación .  Los agentes de seguridad que custodiaban  pendientes  las distintas zonas  y , especialmente ,  las celdas de los pacientes más peligrosos .

Llevado por su instinto , se sitúo en frente de la puerta cerrada de la celda número cinco. Aquella que dio comienzo a todo en realidad , la que trajo lo peor de cara a la consecución de unos planes predispuestos  muchos años antes . El habitáculo que determinó el antes y el después de ella , de él.

Con la mano en el asa de hierro , tiró de la puerta hacia sí , y en ese momento , como entonces , como cuando fue abierta por primera vez después de mucho tiempo, apenas un rayo de luz lunar otorgaba el sombrío panorama de humedad y desolación que siempre lo había envuelto.

Acercándose al pequeño ventanuco , dejó que la luz lo invadiese y cerrando sus ojos por unos instantes  trató de imaginar y sentir  cómo habrían sido estar encerrado en él tanto tiempo.

Un recuerdo vano situado en otra celda , con un cuerpo de mujer reconocible en el suelo , casi muerta y que él, ras revivirla , pudiese  ver algo más en sus ojos . Aquellos ojos que jamás había logrado olvidar pese a todo el tiempo y todo el daño  que habían sido capaces de hacerse mutuamente.
Una piel que volvió a sentir entre sus dedos , una suavidad , la de sus finos labios, que volvía a apreciar relamiéndose casi al instante entre medio de una sonrisa de satisfacción , como si en vez de una ensoñación  fuese una realidad  y la tuviera en frente.
Un sentimiento encontrado entre el hombre que en realidad era conforme a la naturaleza con la que había nacido, y el ser en el que se había convertido según los designios de un padre que lo acogió como heredero cierto  manejado por las fuerzas oscuras que ambicionaba .

Y en mitad de su ensoñación, entre medio de ese baile de recuerdos ciertos  que lo aturdían, un escalofrío recorrió su espalda  y un frío helado cubrió la estancia .
Sin bajar su cabeza sin moverse un ápice del punto en el que se encontraba para saber que no se encontraba solo, que él estaba allí. A su forma , de la única manera  en la que podía comunicarse con él desde que los tiempos eran inmemoriales.

Una unión casi cerebral , que le permitía escuchar su voz e incluso visualizarlo como la nebulosa atraída por la luz y que , con forma sutilmente hermosa , se presentaba cuando necesitaba emplazarle .

·        AENGUS: Aún me sigo preguntando , cómo un ser humano logra conservar algo de cordura encerrado en un habitáculo como este durante tanto tiempo.
·        KILIAM:  Tuviste tu oportunidad para preguntárselo.
·        AENGUS: Quizás, pero entonces  mis preocupaciones para con él eran otras.
·        KILIAM: Da igual, de todas formas se acerca el momento de que esa oportunidad , esta vez sí  la última, pueda volver a darse.

Aengus se dio la vuelta para encontrarse con una sombra , una nebulosa con aspecto real en casi todo su yo  aunque no lo fuera . Completamente  camuflado con la oscuridad  sus ojos profundamente azules destacaban  por encima de cualquier otra cosa.

·        AENGUS: ¿Sabe quién eres?
·        KILIAM: Aún no, pero he logrado copar su curiosidad , y sólo por ello, me permitirá que siga a su lado.
·        AENGUS: Es mucho más lista de lo que nunca has creído. Acabará sabiendo cuál es tu propósito.
·        KILIAM: Pero no por mí, me temo. Morrigan está actuando mucho más deprisa de lo que teníamos previsto. A tu padre le han entrado muchas prisas por volver y dejar todo lo que tiene fuera. Ella sí sabe de mi existencia , pero él no parece creerla .
·        AENGUS: Nunca fue dado para la magia de otros , y menos de quién le tentó más de una vez  creyéndose utilizado.
·        KILIAM:  La verdad es que no llego a comprender el nivel de sacrificio de ella. Conviviendo con él como matrimonio, con un hombre que lleva amando desde que era una cría  y del que lo único que ha recibido es ignorancia y desprecio, y del que no logrará jamás que tan siquiera la toque.
·        AENGUS: Veo  que tus sentimientos por él no han cambiado ni un ápice.

Un cambio en su expresión y en el tono de su voz, presagiaba la peor de las respuestas.

·        KILIAM: Ni cambiarán en lo que me reste de vida aquí. Aún así, soy bastante más condescendiente con él  de lo que su orgullo le permitirá serlo conmigo jamás.
·        AENGUS: He podido sentir su dolor , su rabia ,  su fuerza. Es el odio lo que la hace seguir adelante con los planes de padre, y una esperanza ciega en algo que….. ¡ Eiden ! (Brian)
·        KILIAM: Lo usará hasta que ya no le resulte útil y de momento lo está consiguiendo. Ha perdido parte de sus ya nefastos poderes , y cae en sus redes tan deprisa , que bastará darse la vuelta para comprobar que será él quien porte el puñal .

Con la cabeza baja, bastó mentar la palabra para darse cuenta de a quién implicaba , y su nombre , su presencia , volvía a presentarse. Girándose de nuevo hacia el pequeño hueco situado en lo alto de la pared, con el pequeño haz de luz dándole en su rostro, mencionó su nombre esperando una respuesta .

·        AENGUS: ¿Veleda?

Aquel tono de su voz , hacía que su visitante se deleitara.

·        KILIAM: Pese a contar con lo que las voces me narraban, pese a escuchar tu versión de lo sucedido, hay algo que  siempre quise preguntarte y nunca terminé de encajar en todo ello. Siendo Eiden ( Brian) quien la amaba de verdad , siendo él quién infringió la regla , es a ti a quién se te entrega como su castigo y decides respetarla. Posteriormente , sin saber por qué , ella te escoge  vinculándoos por siempre  y pese a la lucha que  manifiestas mantener , te hace dudar y terminas cediendo de buen grado. Dime Kael , ¿sigues con las mismas dudas que entonces? Porque no quisiera pensar , la verdad, que cuando llegue ese momento , esas dudas pudieran emerger de nuevo y no fueses capaz de cumplir.
·        AENGUS (KAEL): Las dudas son de género humano y esa es mi naturaleza en el fondo.  Es cierto que hubo un momento en qué me sentí confuso,   pero eso forma parte de mi pasado.

Sabiéndose objeto de una respuesta políticamente correcta , aquella que se supone debería escuchar , pero siendo cierta tal mentira , Kiliam optó por tratar de sacar al exterior su lado más provocador .

·        KILIAM: En el fondo, cuanto más tiempo paso con ella , más logro entenderos a ambos, y eso que yo no he tenido oportunidad de disfrutar de… sus mieles – Aengus giró su cabeza violentamente mirándolo con rabia contenida -  aún.

Aquel sarcasmo tan propio de su prepotencia y carácter salvaje e indómito, de la creencia cierta de que sus poderes le otorgaban todo y más, sumado a su sonrisa desquiciantemente malévola,  le hacía  a Aengus fruto de una contención sobrevenida y controlada  que le quemaba por dentro.

·        KILIAM: Desde que te rescaté moribundo, y pese a mi instinto decidí salvarte la vida, siempre has resultado demasiado transparente para mí, tanto, que la transmutación temporal  ha funcionado hasta ahora porque en el fondo eres y serás un ser lo suficientemente débil como para que alguien con un poder fuerte y consistente  domine tu interior y haga de ti lo que desea.  Curioso resulta que una mujer , no corriente y no humana, apenas haya tenido que usar otra cosa que su corazón  para hacer de ti lo que muestras ser ahora, y sin embargo, la vida sigue su curso , y la realidad , es que aquella que tuviste una vez por entero, jamás volverá a ser tuya porque en el fondo te tiene miedo. Lamentable he de decir . Realmente lamentable. 

Vi tus ojos cuando estabas a su lado y ella ni siquiera sabía quién eras ni en lo que te habías convertido. Te vi mientras velabas desconsolado su sueño, deseando que ese alma humana que aún queda en ti,  te permitiese tocarla  como entonces.

Cada palabra el rasgaba  como la verdad más cierta . Una enorme impotencia  como hacía tiempo que no había sentido, le consumía, y que sus ojos se humedecieran , sólo se convirtió en un arma más.

·        KILIAM: Dudas y confusión. Medias verdades y olor a muerte . Sentimientos. Crueldad autoinflingida de forma voluntaria .  Desesperación ante lo que , postrado delante de ti, no es capaz de reconocerte, pro no desesperes que yo sabré recoger a buen recaudo cada una de sus lágrimas y elaborar con ellas el elixir del eterno sueño. Será mejor que te prepares , pronto regresarán y ya sabes lo que acontecería a continuación. Tu papel deberá imbuirte permanentemente , y el abnegado hijo prodigo se reencontrará con su padre .
·        AENGUS:  ¿Y tú?
·        KILIAM:  No deberás preocuparte por mí. Sé bien lo que debo hacer.

Y de la misma forma que apareció, aquella nebulosa con aparente cuerpo sólido , desapareció lentamente delante de  sus ojos dejando todo la oscuridad que por un momento pareció iluminar, y las lágrimas que resguardó contenidas , lograron la libertad ansiada  acompañadas por un agudo dolor en su pecho que , habiendo permanecido ahí durante tanto tiempo, sólo emergía para recordarle  que estaba vivo y aún era capaz de sentir.

Mientras tanto , en KIEL ( Alemania) habiendo llegado con noche cerrada como se preveía , y pese a que la meteorología acompañaba , Casey no podía dormir. Con los papeles que poseía entendidos encima de la colcha de su cama  y un mapa de la ciudad con algunos puntos ya marcados , aquellos que se preveía visitar al día siguiente  a efectos de poder preguntar , una sensación de agobio pudo con ella , y conociendo que la terraza del hotel donde pernoctaban se encontraba abierta  y accesible , decidió subir para tomar algo de aire.

Abrir la puerta que separaba el interior del edificio de aquel espacio , suponía adentrarse en otro mundo. La noche era fría ,sin embargo , la visión que se aparecía y ampliaba cuanto más cerca se encontraba del muro , la extasiaba y colmaba de una especie de placer  oculto e inexplicable.
De un lado , la extensión de la ciudad a través de las luces de sus edificios, del otro, el puerto con sus grúas  y barcos atracados ,  y el mar que se dejaba  ver tímidamente a través de la luz de la luna que se reflejaba presumida en él.

Una brisa suave que acariciaba su rostro , atrajo unos sonidos casi indescifrables . Leves susurros  que aumentaban su intensidad  hasta el punto de escucharse nítidamente el mensaje que parecían transportar.

“Fanacht amach uaidh”
(Aléjate de él)

“Agus beidh an miodóg a chur i gcrích ag ceann ní ba chóir a scriosadh é .”
(Y la daga será portada por aquel que nunca debió desprenderse de ella.)

“Fanacht amach uaidh roimh sé ró- .....”
(Aléjate de él antes de que sea demasiado.....)

Y la brisa se detuvo. Los susurros se silenciaron y él apareció .

·        KILIAM: Siendo así de hermosa por la noche ¿qué bellezas no deparará cuando amanezca?
·        CASEY:  Según los libros de historia , antiguamente fue una ciudad muy próspera y preciosa , como casi todas las que gozan de puerto de mar supongo.
·        KILIAM: No he tenido la oportunidad de conocer Londres , ¿cómo dirías qué es?
·        CASEY: No puedo ser objetiva. Pese a no ser mi hogar , me adapté a vivir en ella  y posiblemente no podría cambiarla.
·        KILIAM: ¿Aunque no todos los recuerdos hayan sido buenos?

Unos ojos que se apoderaban de ella de forma inquietante. Una sensación de vigilancia intensa , como si quisiera adentrarse en su interior y averiguar  su pensamiento. Un estado nervioso evidente , provocado en parte por su acompañante, del que trataba de evitar sus ojos de forma directa.

·        CASEY: Ciertamente, pero es la ciudad que me acogió y que me ha permitido vivir una vida y ejercer una carrera hasta ahora , ser normal Sólo por eso , lo negativo que en ella hubiera , queda solapado y oculto por todo lo demás.
·        KILIAM: Sentirse agradecido y por ende vinculado por ello a una ciudad , no supone que se sienta como su casa.
·        CASEY: Para alguien que dejó de sentir hace mucho algún tipo de vinculación con lo que se conoce como hogar y nunca poseyó referencia familiar alguna, la tierra que pisa es todo lo que necesita , y la que le permite vivir  lo mejor posible un día a día en el que agotarse, disfrutar o emborracharse y no volverse a levantar en tres días, es lo más cercano que a una casa familiar puede encontrar . Una ciudad que me ha visto crecer como lo que nunca consideré que fuera o pudiera llegar a ser, y en la que pude vivir los siete meses más maravilloso de mi existencia.  No, supongo que no puedo ser objetiva respecto a la ciudad  que acabas de mencionar.
·        KILIAM: ¿Y si en esta no encontraras lo que buscas? ¿Y si no fueras capaz de reconocer aquello que ansías aunque estuviese delante de tus ojos?

Tanto por su tono al hablar como por sus palabras , la intencionalidad se manifestaba . Hasta ese instante , cada una de las sílabas gozaba de mensaje propio, y éste no era una excepción.

Sintiéndose a la defensiva y un poco cansada de tanto misterio que pudiera parecer rodearle, Casey decidió ser incisiva y directa , y enfrentarse a aquella forma de mirar tan suya aunque supusiera que la desarmase.

·        CASEY:  Empiezo a cansarme de estos galimatías y adivinanzas.
·        KILIAM: ¿Realmente crees que es eso? ¿Un juego?
·        CASEY: ¿Qué diablos eres?
·        KILIAM: ¿Qué soy?

 Mientras su cuerpo se inundaba de un frío helado proveniente de su propio interior , sintió una especie de parálisis que tampoco le permitía dejar de observarle . El rostro de sorpresa de ella, fue suficiente llamada para que él se acercase mucho más , y como los susurros que la brisa trajo, pudiese escucharle lo que tenía que decir.

·        KILIAM: Soy lo que tus ojos ven, lo que tu cuerpo presiente cada vez que estoy cerca. Soy la sal que escuece las heridas que te producen otros, y lo único que tendrás cuando estés sola.

Un dolor  crecientemente intensificado en la espalda le hizo presagiar lo peor.  Creciente con fuerza , ella trató de disimular cuánto pudo , pero su rostro y u sudor frío que comenzaba a aparecer , dio la señal de alarma.

·        KILIAM: ¿Qué ocurre?

Aquella punzada , aquel puñal invisible que volvía a atravesarse una y otra vez rasgando la carne ,  hizo del dolor algo insostenible hasta terminar apoyándose por completo en el muro de la terraza.  En ese preciso instante , él vio la  enorme mancha en la blusa , la tocó y su mano quedó manchada.

·        KILIAM: Será mejor volver a la habitación.

Ayudándola a bajar las escaleras hasta el piso inferior dónde pudieron coger el ascensor , mantenida por su brazo  llegaron hasta la habitación de ella . Tremendamente dolorida y débil, y con una palidez en su rostro que podría asustar a cualquiera,  la depositó con cuidado en la cama  boca abajo.  Corrió al cuarto de baño  tratando de humedecer con agua fría una toalla y, levantándole la frente, se la colocó  sobre la almohada.

Sin querer movilizarla demasiado  y sabiendo que debía acceder a ver la herida, cogiendo el cuello de la blusa con ambas manos,   la rasgó hasta partirla en dos  partes.  La sangre emanaba abundantemente de una localización concreta  y sin embargo, tratando de ver  la herida, tras intentar  limpiarla, no fue capaz de captar incisión alguna  ni señal abierta  de herida anterior.

La sangre no se detenía y cualquier intento por taponarla era inútil. Respiró  hondo por dos veces  y se dispuso a depositar sus manos encima de la piel , justo dónde salía el vital elemento y tras cerrar sus ojos , un calor  inmenso comenzó a circular por sus brazos  de forma continuada hasta llegar a sus manos . Imágenes traspuestas , violentas  y desordenadas , rostros borrosos y gritos , parecían intercalarse con los gemidos de dolor de una Casey seminconsciente   que se encontraba en el límite entre la perdida de la razón y la realidad que la rodeaba y de la que apenas parecía darse cuenta.

Conforme más calor emanaban sus manos  y la supuesta herida recibía, la sangre parecía fluir más detenidamente y de forma discontinua.

El dolor dejó paso a un calor abrasador pero sostenible , que le permitió , por un instante , mirar por encima de su hombro y observar una cara palidecina y sudorosa , hasta que el desmayo le sobrevino.

Cuando la sangre hubo dejado de salir  , separó sus manos y observó detenidamente la zona una vez limpia.  Visiblemente agotado , trató de levantarse de la cama  no pudiendo hacerlo sin agarrarse de los bordes.  Apenas poseía fuerzas suficientes para ponerse en píe, pero debía salir de allí.

Tapándola con la colcha como buenamente pudo, fue acercándose hacia la puerta tambaleándose  ,  pero nada más abrir , antes de desaparecer, no pudo evitar echar un último vistazo a quién por fin , había encontrado un poco de paz.

Ana Patricia  Cruz López
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