domingo, 2 de octubre de 2016

MOMENTOS. Siempre tuya (162)

Recordando el pasar del tiempo
mil imágenes y sentimientos han regresado a  mí,
recalando como un barco de ida y vuelta
en este puerto al que te adentraste sin esperarlo,
trayendo lo mejor de ti mismo y  
las luces a mis sombras.

Oscuridad que se revestiría de hermosos colores
mientras tu incursión no daba tregua para rendirse,
ni ganas de luchar en franca resistencia,
encontrando a una víctima devota
que siempre te ha recibido con los brazos abiertos
y alas en el corazón.


Una mujer a la que, sin saberlo,
diste toda la vida que necesitaba,  
y el aire para seguir respirando
y comenzar de cero olvidando todo lo malo.

Un hombre ,
un simple hombre ,
capaz de entregar un imperio de emociones ,
incapaz de dejarme indiferente ,
donde cada palabra dicha,  siempre ha portado un pedacito de su corazón,
donde cada silencio que expresa ,
refleja la más brava de las tormentas que es capaz de desatar.

Recordando los años pasados y la forma en la que entraste en mi vida,
para cambiarlo todo,
para devolverme mi yo,
me he preguntado cuánto no estaría dispuesta a dar por estar contigo,
cuánto estaría dispuesta a ceder en mi vida por un día formando parte de la tuya,
cuántas lágrimas aún he de derramar por poder tenerte en frente tan sólo cinco minutos ,
y extrayendo  valor de dónde no tengo ,
 mirarte a los ojos y decirte cuánto eres , cuánto significas  y lo qué has hecho.

Un sencillo  hombre, sí,
ese gran y familiar desconocido
que en su maravillosa inocencia aún conservada a través de sus ojos,
ejerce de héroe sin capa ni armadura,
de soporte vital  para quién no encuentra otro apoyo .

Recordando viejos tiempos ,
quisiera entender cómo conseguiste excavar en mis emociones
y arrancarme mis debilidades ocultas,
ahora brindadas en bandeja de plata sin que me dé cuenta
y de las que tú te apropias sin permiso.

Recordando las noches en vela esperando noticias tuyas,
en las que  el ansia por volver a verte
me transformaba en la bella y atorada loca en que me has vuelto,
intento recabar aquello que me haya herido y pueda reprocharte,
algo que me devuelva la racionalidad perdida ,
que me retrotaiga a mi mundo oscuro
ante la posibilidad de que no seas más que una ilusión de carne y hueso.

Cómo te has adentrado de esta forma,
ni yo misma soy capaz de saberlo .
Cómo soy capaz de sentir la mano que siempre me hizo falta,
es algo que tampoco puedo explicar.
Cómo otorgas esas bellas imágenes  en mi cabeza
ayudándome a transformarlas en palabras encadenadas,
es un regalo que ni sé cómo se dio.

¿A qué demonio en mi propio infierno  o dios en mi cielo
he de rogar y vender mi alma para poder saber qué se siente,
y provoque a  las constelaciones  para que éstas se enreden en sus juegos
hasta provocar la maravillosa coincidencia ?

¿A quién  he de ofrecerme en delicioso sacrificio
por un sueño que todo habrá de cambiarlo ,
que continúe mi locura,
que aferre todo lo que tengo a una esperanza nunca perdida,
a un sentimiento sin sentido
pero tan real como estar viva?

Recordando el pasar del tiempo,
tratando de encarar los nuevos,
aún me sigo preguntando cómo sucedió todo
para tratar de entender
 que el que más loco se cree
resulta ser el más cuerdo,
y que a partir de entonces ,
nada fue igual, ni es , ni lo será,
y que cada uno pinta su realidad  del color que le conviene,
y que en la mía,
en cada uno de sus momentos,
siempre seré tuya.

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página