Recordando el pasar del tiempo
mil imágenes y sentimientos
han regresado a mí,
recalando como un barco de ida
y vuelta
en este puerto al que te
adentraste sin esperarlo,
trayendo lo mejor de ti mismo
y
las luces a mis sombras.
Oscuridad que se revestiría de
hermosos colores
mientras tu incursión no daba
tregua para rendirse,
ni ganas de luchar en franca
resistencia,
encontrando a una víctima
devota
que siempre te ha recibido con
los brazos abiertos
y alas en el corazón.
Una mujer a la que, sin
saberlo,
diste toda la vida que
necesitaba,
y el aire para seguir
respirando
y comenzar de cero olvidando
todo lo malo.
Un hombre ,
un simple hombre ,
capaz de entregar un imperio
de emociones ,
incapaz de dejarme indiferente
,
donde cada palabra dicha, siempre ha portado un pedacito de su corazón,
donde cada silencio que
expresa ,
refleja la más brava de las
tormentas que es capaz de desatar.
Recordando los años pasados y
la forma en la que entraste en mi vida,
para cambiarlo todo,
para devolverme mi yo,
me he preguntado cuánto no
estaría dispuesta a dar por estar contigo,
cuánto estaría dispuesta a
ceder en mi vida por un día formando parte de la tuya,
cuántas lágrimas aún he de
derramar por poder tenerte en frente tan sólo cinco minutos ,
y extrayendo valor de dónde no tengo ,
mirarte a los ojos y decirte cuánto eres , cuánto
significas y lo qué has hecho.
Un sencillo hombre, sí,
ese gran y familiar
desconocido
que en su maravillosa inocencia
aún conservada a través de sus ojos,
ejerce de héroe sin capa ni
armadura,
de soporte vital para quién no encuentra otro apoyo .
Recordando viejos tiempos ,
quisiera entender cómo
conseguiste excavar en mis emociones
y arrancarme mis debilidades
ocultas,
ahora brindadas en bandeja de
plata sin que me dé cuenta
y de las que tú te apropias
sin permiso.
Recordando las noches en vela
esperando noticias tuyas,
en las que el ansia por volver a verte
me transformaba en la bella y
atorada loca en que me has vuelto,
intento recabar aquello que me
haya herido y pueda reprocharte,
algo que me devuelva la
racionalidad perdida ,
que me retrotaiga a mi mundo
oscuro
ante la posibilidad de que no
seas más que una ilusión de carne y hueso.
Cómo te has adentrado de esta
forma,
ni yo misma soy capaz de
saberlo .
Cómo soy capaz de sentir la
mano que siempre me hizo falta,
es algo que tampoco puedo
explicar.
Cómo otorgas esas bellas imágenes
en mi cabeza
ayudándome a transformarlas en
palabras encadenadas,
es un regalo que ni sé cómo se
dio.
¿A qué demonio en mi propio
infierno o dios en mi cielo
he de rogar y vender mi alma
para poder saber qué se siente,
y provoque a las constelaciones para que éstas se enreden en sus juegos
hasta provocar la maravillosa
coincidencia ?
¿A quién he de ofrecerme en delicioso sacrificio
por un sueño que todo habrá de
cambiarlo ,
que continúe mi locura,
que aferre todo lo que tengo a
una esperanza nunca perdida,
a un sentimiento sin sentido
pero tan real como estar viva?
Recordando el pasar del tiempo,
tratando de encarar los nuevos,
aún me sigo preguntando cómo
sucedió todo
para tratar de entender
que el que más loco se cree
resulta ser el más cuerdo,
y que a partir de entonces ,
nada fue igual, ni es , ni lo
será,
y que cada uno pinta su realidad
del color que le conviene,
y que en la mía,
en cada uno de sus momentos,
siempre seré tuya.
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página