martes, 20 de diciembre de 2016

LA LLAMADA DE LA SANGRE ( Secuela de ELECCIÓN) CAPÍTULO VIGÉSIMO CUARTO ( Primera parte ) . ( Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2015)

LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO VIGÉSIMO CUARTO ( Primera parte)

Visiblemente débil , apoyada sobre Kyliam, ambos volvieron al poblado . Tras adentrarse ambos en lo qué se había convertido en su residencia provisional durante su estancia allí, la ayudó a recostarse en el camastro  y mientras se aseguraba de que repusiera fuerzas y se encontrase mejor , Aileen entró apresuradamente .

Les había visto acercarse , pero también había presagiado algo más y el temor por ello se reflejaba en su rostro.  El miedo evidenciado  alertó a Kyliam.

·        KYLIAM: ¿Qué sucede?
·        AILEEN: Han cambiado de planes .

Aileen  se centró en Veleda , aún aturdida y creyéndola no del todo consciente continuó hablando.

·        KYLIAM: ¿De qué estás hablando?
·        AILEEN:  Lo que suponía la alianza perfecta ahora se ha convertido en la excusa perfecta .  Su sacrificio les librará del traidor.


Kaley había escuchado sus últimas palabras mientras se adentraba y unía a ellos.

·        KALEY:  ¿Sacrificar al traidor? ¿Alguien piensa que me va a privar de ese placer?

Kyliam volvió a observar a una Veleda que continuaba débil y aturdida ,pero que hacía todo lo posible por volver a la normalidad.

·        AILEEN: Todo parece haberse acelerado con el eclipse de mañana .
·        KALEY: Eso mismo dijo ella.
·        AILEEN: La luna de sangre entrará en plenitud aprovechando la luna llena que se eclipsará mañana. Morrigan  ha logrado convencer a Darren del cambio en base a que si la presa del sacrificio es mayor eso incrementa la recompensa.
·        KALEY: Tratan de quitarse de en medio  lo que se ha convertido en un problema.
·        KYLIAM: En un problema no, en un enemigo. Aengus  ha decidido mostrar su cara menos amable y saben que no estará de su parte . Ellos le deben aquello en lo que se ha convertido . Lleva mucho tiempo esperando este momento .
·        AILEEN: Sí, pero su objetivo  sigue siendo el mismo y no podrá hacerlo solo, además, la fiesta …

Sin que el aturdimiento desapareciera del todo, Veleda trató de incorporarse en el camastro. Ante la dificultad mostrada para ello , Kaley y Kyliam trataron de ayudarla para que pudiera sentarse en donde mismo se encontraba, pero tras insistirles en que deseaba hacerlo en el borde de la cama ,  ambos la ayudaron a sentarse  según sus deseos.
Con ambas manos apoyadas a cada lado de su cuerpo y la cabeza baja , aún respiraba con dificultad costándole pronunciar una sola palabra, no obstante, sintiéndose observada, se dirigió a ellos tratando de  encontrar una respuesta coherente.

·        VELEDA: Ejecutado por su propio hermano, tal como debió ser desde el principio.
·        KALEY: ¿Brian?
·        VELEDA: Y Darren habrá completado el circulo rematando a su hijo una vez esté se encuentre embelesado con su supuesto triunfo.
·        KYLIAM: ¡ Dos por el precio de uno!

Los rostros de sorpresa de ambos hombres  contrastaban con el casi lastimoso gesto de una Aileen que no podía dejar de observarla con condescendencia lastimosa . De todos los presentes la estancia , las únicas que sabían realmente cuál sería el final  de todo esto eran ellas dos, por eso, cuando Veleda se acrecentó de algo más de fuerza , fue a Aileen a la que miró fijamente.

·        AILEEN:  Eso le destrozará , y no será al único.

La sorpresa se convirtió en un extraño juego de incógnitas no resueltas y de mensajes clave entre las dos mujeres que llegaba a desquiciar .

·        VELEDA: ¿ Hay alguna otra opción? Soy toda oídos.
·        AILEEN: ¿Aún no la controlas y pretendes jugar con fuego?
·        VELEDA: No creo ser la persona más recomendable para recordarte la máxima de los dioses.
·        AILEEN: No. No lo eres, pero tampoco hace falta.

Hartos ambos , decidieron acotar de una vez aquel intercambio de palabras aparentemente sin sentido.

·        KALEY: ¿De qué estáis hablando?
·        AILEEN: ¿Vas a decírselo tú o prefieres que lo haga yo?

Veleda  intentó levantarse del camastro tambaleándose . Ante la visión de que terminase en el suelo, Kaley se acercó rápidamente para ayudarla pero ella le gesticuló que se detuviera. Acercándose a la pared más cercana a la otra mujer , le profirió amenazadoramente.

·        VELEDA; Cada uno hará lo que deba hacer , y se sacrificará en la medida en que el destino, ya escrito, le confiera el mismo.  A ti te corresponde  encargarte de la estrategia con  ellos y de los cambios que habrán de operarse sobre los planes originales , de lo que pase en el interior de la casa hasta ese día , seré yo la única responsable.
·        KALEY: Un momento….

Un Kyliam que casi podía ver la imagen de lo que iba a suceder parecía resignarse ante semejante visión lo que alteró a Kaley que se negaba , de forma enérgica , a darse por vencido.

·        KALEY: Pero , ¿esto va en serio? ¡Kyliam! ¿No vas a hacer ni a decir nada  en serio?
·        VELEDA: Nada tiene que decir , ni él ni nadie.  Las cartas están más que repartidas y el final de la partida está más que escrito.  Ahora quisiera estar sola .
·        KALEY: ¡No! Sí es lo que me estoy temiendo no te dejaré sola.

Acercándose a él, le agarró con fuerza por los hombros y furiosa, como nunca la había visto , le habló.

·        VELEDA: No hace mucho viniste a buscarme para devolverme a aquellas que renegaron de mí una vez, y cuando lo hiciste no te importaba asestarme tú mismo la puñalada. ¿Pretender convencerme de que el sicario ha pasado a ser un ángel protector  sólo porque ahora cree que quien se encuentra en mi interior sobrevivirá si yo lo hago?  Nunca fuiste capaz de ser honesto ni contigo mismo ¿cómo crees que puedas serlo con ella o incluso conmigo?  Te pedí que te marcharas , que dejaras todo esto y sin embargo optaste por quedarte y seguir adelante quizás con la esperanza de acabar con todo si continuaba negándome a marchar , ahora  ¿qué opciones crees que tienes en realidad , volver a un lugar dónde acabarán contigo y te expulsarán si son mínimamente generosas , o arriesgarlo todo por esto y volver sin mí pero como el renovado héroe que ellas necesitan ?
Eres un soldado y como tal estarás  en esto hasta el final .

Soltándolo , comenzó a dirigirse hacia el camastro de nuevo y sólo cuando , de espaldas , se encontraba a punto de sentarse de nuevo , volvió a requerirle.

·        VELEDA: Ahora necesito estar sola , por favor. – y fueron dirigiéndose hacia la puerta quedando Kyliam rezagado detrás de un Kaley  que , pese a detenerse al escuchar de nuevo su nombre ,  se negó a darse la vuelta - ¡ Kaley! Lo siento. Siento no  ser ella.

Nadie descansaría ese día . Ni los hombres que junto con Kaley y Kyliam preparaban la retaguardia con los planos improvisados de la que parecía haberse convertido en la fortaleza a batir ,  un bastión aparentemente inimpugnable que en realidad gozaba de demasiados puntos débiles desconocidos por sus actuales habitantes  salvo uno de ellos , ni Aileen que debía preparar a las mujeres  , a los enfermos y a los niños en el supuesto caso de tener que evacuar.

Y tras un intenso día  llegó la noche  . La oscuridad se invadía de la inquietud ambiental de quiénes debían permanecer como vigías con turnos de seis horas de guardia continua , y no serían los únicos . mientras Kaley preparaba y acondicionaba tanto sus corazas como sus armas , Kyliam se mostraba aparentemente tranquilo pero pensante , demasiado para el gusto del que ahora era su compañero y su mano derecha.

Demasiadas cosas rondaban su cabeza de cabellera larga . Demasiados silencios para lo que era habitual en él y las imágenes reiteradas del único paso posible de acceso a la propiedad sin ser vistos .

De pronto algo le hizo acercarse de nuevo a la colina dónde Enyd perecería . El lugar desde dónde todo el valle se vislumbraba y donde su próximo objetivo se apoderaba de pronto de toda la atención que podía ser capaz de prestarle.

Su estado de presunta soledad no duraría demasiado.  Hadass , el jefe de los centinelas fue llamado a encontrarse con él en ese mismo lugar seguido del resto de la manada.
Extrañado por la benevolencia con la que aparecía , sólo la presencia de  Veleda , cubierta por una enorme capa oscura , detrás de los animales , podría explicar tal amansamiento.

Abriendo el resto de lobos un pasillo para que ella pasase hasta situarse al lado del que era su jefe natural, el que los capitaneaba se sentó sobre sus patas traseras y con su porte elegante y su cabeza alta , parecía estar esperando instrucciones .
Dadas las más que tensas relaciones que ambos jefes siempre habían mantenido , Kyliam aprendió , a lo largo de su vida , a no darle jamás la espalda y a no dejar de observarle fijamente ante su imprevisibilidad . No obstante , en aquella ocasión , la presencia de ella le permitió relajarse en cierto modo aunque no tuviera las máximas garantías.

Tras volver a girarse hacia los terrenos que al día siguiente deberían ser suyos, sintió que ella le acompañaba .

·        VELEDA: Hadass y los centinelas  esperan órdenes de su jefe , al menos , el que lo será durante esta contienda.

Kyliam volvió a girarse hacia ellos  dudando de su presunta e inmediata lealtad  y obediencia , lo que fue percibido por ella como una notable y nada deseada  inseguridad .

·        VELEDA: Deberás aprender a confiar en ellos y olvidar el pasado.
·        KYLIAM: Ellos no me protegen a mí o a los otros , lo hacen por alguien que ni siquiera va a volver.

Su contundencia la sobrecogió . En sus palabras se transmitía mucha rabia y dolor  , y su rostro había endurecido su gesto hasta límites que ella no sospechó verle jamás.

·        KYLIAM: ¿Y después qué? Después de que todo esto haya terminado ¿qué nos quedará?
·        VELEDA: Después de mañana , tú serás el que tengas que tomar las decisiones.
·        KYLIAM: Es curioso. Todo esto por algo que realmente no quiero , por algo a lo que no me siento vinculado.
·        VELEDA: Pero algo a lo que perteneces  y a lo que pertenece tu gente. Eso que tenemos delante es la mayor cota de tierra sagrada que nos queda y debe volver a serlo .
·        KYLIAM: ¿Y realmente merece tanto esfuerzo y tantos cadáveres ? ¿Tantas almas destrozadas y esperanzas perdidas por el camino?
·        VELEDA: Yo no puedo responderte a eso, pero quizás cuando todo haya terminado y veas sus rostros , tú mismo puedas encontrar la respuesta que buscas. Eres  su esperanza , lo único que les queda y el único que les devolverá su libertad , el único al que los dioses acabarán reconociendo  como su verdadero portador .
·        KYLIAM: Mientras tú…

Ella se giró hacia Hadass y apenas le hubo sonreído livianamente antes de comenzar a caminar hacia su destino . Apenas un paseo en mitad de las arboledas , de unas horas de duración y a la que llegaría posiblemente nada más comenzado el recibimiento , aunque su intención no era visibilizarse , no al menos de momento .

No hubieron palabras amables de despedidas. No hubieron abrazos. No hubieron miradas . Simplemente comenzó a andar sin dejar de tener presente el final de su camino y siendo muy consciente de lo que dejaba atrás y a quiénes dejaba , siendo consciente de que posiblemente no volvería a verles ni a  compartir los mismos instantes , ni el posible triunfo si se producía.

Sin embargo, con  todo su escaso presente por delante , con todo su incierto aunque previsible futuro  en las palmas de sus manos , sólo un rostro de le presentaba y se le hacía posible , el de aquel al que siempre estuvo unida y lo estaría hasta que los dioses , el destino y la suerte  lo  hubieran decidido por ella.

Pasos durante los cuales toda su vida se revisaba por última vez de nuevo. Pasos en soledad con un cielo nada protector desde el que los dioses observaban sin dicha alguna lo que se avecinaba .

Un pacto de sangre clavado a fuego desde su nacimiento . Una fecha  escrita en alguna parte y que nunca le fue transmitida . Un futuro en cierta medida incierto donde las personas que lo conformaron  se le clavaron en lo más hondo de un alma que creía no tener ni merecer por ser quién era y lo qué era , y donde , en definitiva, su lado humano, pudo con todo y por encima de todo .

Pasos que horas más tarde y con alguna visibilidad de cansancio le llevaron hasta los límites de la propiedad .
Sabedora de que la verja no era una opción  y menos es noche , pese a  encontrarse abierta de par en par a la espera de que los invitados comenzasen a llegar  y con el caserón completamente iluminado en su interior como nunca recordó haberlo visto, optó por esperar agazapada hasta que el bullicio de los coches que portaban a los invitados comenzase  a fín de poder pasar más desapercibida.

Con el frío de la noche , tras esperar un largo rato, el momento que tanto ansiaba comenzó a producirse . Las luces de grupos de vehículos que se acercaban por la carretera como en una especie de procesión , se hacían más grandes y cercanos conforme la verja se les interponía delante como frontera artificial, aunque ésta permaneciese abierta .

Sin nadie en el porche que saliese a recibir a los invitados y con sólo un hombre mayor muy bien arreglado ,que ella no logró distinguir a esa distancia,  que abriese la puerta , la atención en el recibimiento de los numerosos asistentes fue la mejor oportunidad para colarse en el interior de la propiedad , pero lejos de adentrarse en la casa o de permanecer en los alrededores , se dirigió rápidamente a la única estancia que le parecía mínimamente segura aquella noche , el antiguo cuarto que servía de granero y donde se guardaban la maquinaria.

Aquella construcción, no renovada y que sí denotaba el paso del tiempo , aún se mantenía en píe pese a los años y al maltrato de las inclemencias meteorológicas.
Aquel especie de desván en la mitad de la nada continuaba sin su principal ventana aunque ahora sí contaba con unas especies de contraventanas de chapa de madera que el viento , brusco como siempre, embravecido, movía a su antojo  con violencia inusitada.

Al llegar a aquel cobertizo , entró y cerró la puerta . El frío y la humedad parecían colarse sin medida por cada hueco habido entre las piedras que lo conformaban y sostenían , y de las maderas del techo , gotas de agua helada le daban una bienvenida que no parecía haber olvidado .

Cerrando las contraventanas a efectos de poder contrarrestar en alguna medida el frío reinante ,  buscó un hueco en dónde poder sentarse , lejos del húmedo y resbaladizo suelo .
Un viejo carro,   muy parecido al que se encontraba allí mismo cuando ella entró por primera vez ,  sucio pero seco , pareció ser la mejor opción posible para esperar agazapada.

Pese  al estruendoso sonido del viento  chocando contra las paredes y sus intentos reiterados por colarse en el interior ,  el sonido  de los motores y de cierto bullicio de voces parecía sobresalir  en ocasiones, y lo hizo durante horas , al menos en lo que ella pudo ser consciente antes de que  se traspusiera y quedase dormida .
Un sueño no muy profundo del que un nuevo golpe de viento  y el sonido de la madera chocar de golpe contra la piedra la trajeron de vuelta.

Aturdida ante la posibilidad de que hubiera amanecido o que su estado se hubiese alargado en demasía , se incorporó con la intención de cerrar la ventana que aún continuaba golpeando con fuerza . Tratando de agarrar la madera con dificultad puesto que había empezado a llover especialmente con fuerza y el viento la empapaba  , una vez  en su poder ,  la cerró, pero sin tan siquiera darse la vuelta , supo que no se encontraba sola.

Con el cobertizo completamente a oscuras , el viento continuaba su lucha intestina en el exterior mientras allí dentro comenzaba la suya mientras , apoyada en aquella misma contraventana  que poco antes había cerrado, sentía los golpes de aquellas gotas que venían a morir en aquellas viejas tablas de madera.

Aquella presencia , a la que aún no era capaz de ver pero sí de constatar que se encontraba con ella , comenzó  a acercarse . Cuando sintió su respiración cálida lo suficientemente cerca , cerró sus puños colocados a ambos lados de sus piernas . Puños que eran abarcados y forzados a abrirse por las manos de quién estaba allí con ella , tan cerca como para sentir su corazón  acelerarse en su pecho  sin que apenas el resto de su cuerpo  se percatase de que se encontraba atrapada.

Manos que frías  pero suaves , con dedos finos y largos que se entremezclaban con los suyos obligándola a una conjunción perfecta y deseada.

No, no podía verle  pero sí sentir su rostro acercarse al suyo por uno de los laterales . Una fría y húmeda mejilla que se deslizaba por la suya rozando apenas, mientras  su voluntad se doblegada a la más vana de las evidencias , de espaldas , sin querer darse la vuelta .
Una piel que iba conquistando aquel terreno que conocía tan bien  y que no encontraba resistencia alguna, con tal delicadeza , como el amante impasible que tras muchos años de ausencia y ansias por satisfacer su encuentro , decide disfrutar de cada poro de su amante .

Aquel olor , el de su piel. Aquel olor que una vez más volvía a introducirse en ella para de nuevo hacerse con todo su mundo,  convirtiéndose en el centro de su vida una vez más , sólo como él supo hacerlo entonces , sólo como él continuaba sabiéndolo hacer y nunca había olvidado.
Una entrega absoluta y exclusiva donde el tiempo no parecía pasar, donde se mantenía aquel diálogo silencioso en el que era la piel la que tomaba la voz cantante mientras las sensaciones imponían las notas y acordes de aquella melodía que ya sonó para ellos una vez, en aquel mismo lugar.

Unos labios que sólo buscaban sentir su aliento , huidizos de todo intento de contacto incrementando un deseo  resguardado en la más cruenta intimidad, un sentimiento tan puro, profundo y visceral , que se hubiera vuelto  irracional e incontrolable  si la sangre fría de él  y aquella doliente pasividad no lo dominaran todo por completo , incluso a ella.

De pronto el viento , en su continuo  embestir, se acrecentó durante unos instantes abriendo de nuevo las contraventanas  hasta casi arrancarlas para, finalmente ,  detenerse de la misma forma  inesperada en que había aparecido . A punto de caer al otro lado del hueco, él la sostuvo con fuerza por la cintura atrayéndola hacia sí, acercándola a su pecho.   
Girando  su cabeza hacia él, la escasa luz natural habida en el exterior iluminó por fín su rostro, y aquella forma de mirarla era indiscutiblemente suya , tan sólo suya  y sólo para ella.

Una sensación de seguridad que Veleda quiso corresponder con sus manos encima de las suyas , apretándolas con fuerza  y con sus ojos buscando sus labios entre abiertos a expensas de que decidiese besarla.
Mientras ella esperaba la respuesta a sus deseos, él le dio la vuelta  y tras mirarse fijamente a los ojos , ella cerró los suyos y dejó caer sus brazos .

·        AENGUS:  Perdóname.

Mientras la besaba  y sin que sus labios se separasen, él extrajo el puñal sostenido en su espalda gracias a un cinturón, clavándoselo lentamente allí dónde sus heridas habían permanecido abiertas durante tanto tiempo.

Una aspiración profunda , apenas un perceptible quejido de dolor  mientras su cuerpo caía flácido , sin resistencia , sobre el brazo que la sostenía y que fue recolocándose para que no cayese al suelo.

Con su cabeza apoyada en su pecho , notando aún su entrecortada respiración , se lo extrajo , oyendo la puerta del cobertizo abrirse .

·        NAGI ( MORRIGAN) : Sabía que no nos fallarías . – Con una amplia sonrisa maledicente  con sabor a triunfo – Ahora todo volverá a ser lo que era y el círculo podrá cerrarse.

Apostada en la puerta disfrutando de aquella visión , harto hermosa para ella , Aengus no cesaba en su empeño de mirar el cuerpo flácido de una Veleda que yacía en sus brazos .


Ana Patricia Cruz López
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