Me dijiste que creyera en ti , que no habría final .
Me dijiste que confiara,
que las hojas en otoño
volverían a caer ,
que lo veríamos juntos .
Me dijiste que no
habría término ,
Que el túnel tenía un final , una luz a la que aferrarse .
Desesperé , huí.
Me alejé de todo movida por el viento ,
con la sutileza de las palabras descritas en tu verso ,
con el recuerdo de la fragilidad de mis sentimientos ante tu mirada desesperada , asfixiante ..
Dime ahora , como me dijiste entonces , qué más quieres
de mí,
qué más puedo ofrecer para que el reloj se detenga y aún
permanezcas a mi lado ,
qué más puedo implorar y a quién para que los presagios
de los dioses
auguren mejores tiempos en la vida de esta humilde mortal
.
Dime si me oyes
gritando tu nombre mientras mi piel se rasga sus propias vestiduras ,
mientras las cicatrices dejadas por tu recuerdo vuelven a sangrar .
Dime si fue amor o lo es ahora y si el pago por todo es continuar sufriendo ,
continuar sintiendo esta agonía por desear lo que ya no tengo ,
por volver a pronunciar tu nombre mientras velo tu sueño
,
por deleitarme acariciando tu piel por sorpresa , sin que
apenas te des cuenta
mientras el aire de la noche de apodera de ti con la
connivencia de Morfeo .
Dime … cómo he de llamarte ya que amor mío ya no puedo ,
mientras mi pena
teje sus propias ilusiones rotas ,
mientras siento caer mi cuerpo y mi mente en un
precipicio
donde la oscuridad lo cubre todo .
Mis demonios acechan
vida mía ,
vigilan mis pasos
tratando de buscarte , intentando hallar una salida ,
un lugar dónde encontrarte pero ……..
¡Dios , no puedo!
No puedo alcanzarte
mientras alargó mi mano
y veo marcharte , desaparecer .
¡Dime tú, padre de todos , Dios celestial y maldito !
¡Dime que debo hacer para que me lo devuelvas ,
cuánto debo seguir sacrificando en tu nombre para poder seguir viviendo !
¡Dime qué clase de padre quedaría impávido ante la muerte
de su mejor hijo ,
del más leal y obediente ,
del más amante de los hombres !
¡Dime Dios , por qué no debo maldecirte cuando entregas y arrebatas con la misma
facilidad con la que cambian las mareas ,
por qué debo arrepentirme
por simplemente amar a una creación tuya ,
perfecta !
Dime …. Dios vengador qué es lo que te he hecho para
recibir esto en pago ,
por qué debes sacrificarle a él ,
sin que se te retorciera el alma con su sufrimiento mientras
le viste irse,
por qué le dejaste
sufrir aquel dolor sin nombre y permitiste que ella se lo llevara
alejándolo de lo único que de verdad había amado .
No puedes responderme ¿verdad ?, ni puedes cumplir tus
promesas .
Desvelas mi sueño convirtiendo recuerdos en pesadillas ,
me haces no poder olvidarle por renegar de ti ,
y eres incapaz de comprender que lo que sentimos , ambos
,
no es un lazo de delicado papel que nadie puede romper ,
que ese lazo que nos unió entonces no se ha roto por
mucho que lo intentaras ,
que el dolor se convirtió en paz con mis caricias en sus últimos momentos
y la desesperación en esperanza de volver a encontrarnos
algún día .
No, no puedes cambiar eso por mucho que lo hayas
intentado y continúes queriendo hacerlo .
Tú, padre de todos
,
has perdido la guerra en dos únicas batallas ,
la que él te provocó viniendo al mundo tal cual era ,
nunca a tu imagen y semejanza ,
especial y distinto ,
y la que te he ganado yo , convirtiendo en mío , en
nuestro , su último suspiro .
ANA PATRICIA CRUZ LOPEZ
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