EL ÚLTIMO
DÍA DEL
RESTO DE TU VIDA
CAPÍTULO
QUINTO : SUEÑOS , RECUERDOS ,
PESADILLAS
( SEGUNDA PARTE)
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| CRED EDIC APCL73 |
En
el pasado aquellas escaleras no parecían ni tan solitarias ni tan largas . Sólo
fue una noche , la que sucedió a la mitad del día , quizás sólo se tratase de aquella ala del
hotel y por el evento para el cual se había reservado toda ella , quizás por
las voces casi escandalosas de aquellos que , sin el debido control de un
adulto razonable , decidieron acudir sólo para perder por completo la cabeza al
menos una sola vez .
Demasiada
gente hasta para el propio personal que se encontraba a disposición y más que
preparado a todo lo que habría de acontecer y a lo que posiblemente se encontraría en el “fatídico
día después “ , tras la ingesta incontrolada de alcohol y de lo que ni se le
parecía .
Todo
listo , desde semanas atrás , para el
tropel de personas que, como si de una invasión se tratase , ocuparían todo el
edificio , siendo conscientes , sólo los más viejos del lugar , de que algo así
no se había visto desde hacía más de cincuenta años .
Con
precisión casi milimétrica , poco a poco, los “cinco clientes obligatorios” fueron llegando al comedor, tal y como estaba
previsto , con rostros serios , como si buscasen algo más en el resto de la sala, entre la escasa
afluencia de público que se encontraba en ella , aspecto de la misma que no
creían recordar .
Un
coctel casi de bienvenida en la barra del bar , en la estancia adjunta e
intentos de conformar una situación como si fuese una realidad habitual : un
encuentro entre viejos amigos que no se han visto desde hace mucho tiempo .
Miradas
entre cruzadas como forma de comprobar
si alguien se atrevía a romper el hielo y silencios cuestionadores como parte
de la convivencia obligada .
Todos
fueron llegando , todos con cierta puntualidad y sin planes meditados , todos
menos Jonas .
Pasadas
casi la media hora respecto a la hora
establecida y tras recibir la
invitación de tomar asiento en una de las mesas por parte de uno de los
camareros de sala , decidieron no esperar más y acompañarle .
Sin
cuestionamientos , aunque sí extrañados
, pese a encontrarse con multitud de mesas dispuestas y vacías mientras
atravesaban el comedor , el empleado decidió acomodarlos en una plaza muy
concreta , situada al final de la sala . Preparada de antemano con el número de puestos justos , tomaron
asiento y comenzaron a visualizar la
carta mientras les traían unas botellas
de agua .
Visiblemente
nervioso , Paul se mostraba ansioso con
la espera . Centrado en su reloj y con una preocupación patente pero
injustificada a ojos de los asistentes que se encontraban a su alrededor , fue incapaz , incluso , de escuchar a Jordan
ofrecerle llenar su copa con el frío líquido trasparente .
Con
una nueva insistencia, por parte de uno de los camareros , para tomarles la
comanda , desistiendo en su propósito de seguir esperando por el “quinto en
discordia “ , comenzaron a realizar sus pedidos completándolos con una botella
de vino a elección del más sibarita de los presentes , Andrew .
Un
extraño y cortante silencio entremezclado con miradas evasivas hacia el resto
de acompañantes de almuerzo se convirtió en el verdadero anfitrión de lo que se
vaticinaba como una más que larga y extraña jornada en la que ninguno de ellos
podía plantearse , si quiera , si esperar algo o no , sim0plemente dejarse
llevar por los simples acontecimientos .
Y
ese mismo cortante y hasta incómodo anfitrión , continuó haciendo acto de presencia mientras
trataban de olvidarse de todo por un instante degustando los platos .
Un
momento de casi intimidad en la que cada mirada cuestionaba al que tenía
en frente , enfocándolo de forma persistente
, buscando una respuesta ajena que solventase sus propias dudas .
Un
hombre alto y de pelo cano , uniformado como Jefe de Sala , atrajo la atención
de uno de los comensales atrayendo , con tal gesto , la del resto de los
ocupantes de la mesa . Un hombre cuya rectitud de formas le alejaba de la
imagen preconcebida que se pudiera tener respecto a quiénes atiende en un hotel
de montaña , no tan elitista como otros que se pueden encontrar en alguna
ciudad importante . Un hombre que ,
portando en una de sus manos una caja con exterior en terciopelo negro, fue
acercándose con paso decidido . Mientras Paul deseaba en sus adentros que aquel
hombre se desviase de su camino y se dirigiera a laguna de las otras mesas con
clientes , Caleb no podía evitar hacer señas a un Jordan al que le costaba
tragar su propia saliva mientras Andrew pensaba que una nueva ficha había sido
víctima de la decisión del oponente más temible en aquel tablero malditamente
ajeno .
Sin
mediar palabra alguna , aquel hombre llegó hasta la mesa tal y como se le había
mandatado y rodeándola , se detuvo a la derecha de Paul, colocando el objeto portado
delante del plato con sus respectivas viandas .
Extraño
y servicial empleado que no le dirigió
la vista en ningún momento y que se marchó , tal cual hubo venido , tras
colocar una tarjeta encima de la tapa de la misteriosa caja .
Ante
los ojos de los demás , el rostro de Paul pareció palidecer por segundos .
Observándole , casi se podía decir que ni se encontraba allí , con ellos ,
mientras su mente se ocupaba con imágenes muy familiares resguardadas en un reducto de su memoria y
que ahora le obligaban a traer de vuelta una vez más .
Aquella se convirtió en la navidad del desastre , del
cambio radical, de una felicidad mantenida hasta entonces y que se convertiría
en un infierno casi insostenible .
Terciopelo
negro como envoltorio de un detalle sutil comprado aquella misma mañana . Una
navidad diferente en la que por fin podría estar en casa , junto a sus hijos ,
sin tener que preocuparse , por una vez , en sí le llamarían a media
noche. Dos cajas idénticas en tamaño y forma colocadas en el mismo
bolsillo de la chaqueta bajo la
convicción de que serían separadas antes de recalar en los brazos de quién
culminó su ambicionada obsesión ante el sentimiento de soledad en una noche
como aquella . Dos colgantes
irremediablemente idénticos salvo por un detalle nimio y casi insignificante
previamente encargado del que sólo uno
acabaría partiendo con él al final de la tarde . Un detalle descubierto por error. Una equivocación propia involuntaria y el
sonido de voces discordantes que se iban elevando progresivamente mostrando la
locura de los celos más justificados en el cuerpo de una mujer traicionada a la que su castillo de perfección se le venía encima tras ver un
nombre que no era el suyo en la parte de atrás . Sonidos angostos , los de él , en otro lugar
, casi de madrugada , esa misma noche , en la que la incomprensión de lo
realizado y la provocación más manifiesta de un intercambio realizado por
aquella otra que lo tenía sumido en su propia pesadilla , extraían de él lo
peor del animal que llevaba dentro .
Un
final predecible aunque nunca pensado que volvía a tener presente y vivo tras
visualizar el extraño presente incorporado a la mesa .
A
solas en el comedor , su mirada quedó fijada en aquella caja ante el absorto e indescriptible rostro de los demás que no terminaban de
entender de qué iba todo aquello .
Paquetes
, sobres con notas , recortes de
periódicos , recuerdos personales …. Todo un conglomerado de enigmas que no
llevaban a ninguna parte concreta pero
con una única persona en común : ella .
·
ANDREW : ¿No vas a abrirla ?
No
pareció escucharle . La mirada fija de Paul , en la caja , le abstrajo de
cuanto le rodeaba , ante lo que su interlocutor se mostró más dispuesto a averiguar de qué se trataba . La
interposición , con fuerza , de las manos del funcionario de la ONU ante las de
Andrew hizo que su oponente se retirase
.
·
JORDAN : Otra pieza
más del puzle . – Afirmó para todos antes de dirigirse a su amigo en
particular - Tengo la sensación de que
no será la única que se reciba , así que o la abres tú o vas a tener que dejar
que lo hagamos los demás .
Con
unos ojos inexpresivos salvo para mostrar
una especie de fiereza interior , lentamente retiró la tapa de la caja .
En su interior , un papel de seda cubría cuidadosamente su contenido debiendo
retirarse las dos caras que lo ocultaban para poder apreciar su contenido . Al
descubierto quedó la realidad que esperaba :
Un colgante de oro blanco con forma de ángel caído , el icónico símbolo
de los vigilantes de los caídos en las tentaciones , el significado de los
mismos según la tradición hebrea , a la que ella pertenecía .
Detrás
, al girarlo, el grabado que puso fin a todo : su nombre .
Y
sus ojos dejaron de centrarse en aquel pequeño objeto para ir ascendiendo ante
la borrosa figura humana que parecía acercarse hasta donde ellos se encontraban .
Con
rostro de no haber pasado nada y gesto de intentar encontrar la mejor excusa
posible , Jonas se incorporó al almuerzo
afirmando no gozar de demasiado apetito . Sin dejar de percatarse de lo extraño que
parecían todos , tras ver la caja y el puño cerrado de Paul , no pudo evitar preguntarles .
·
JONAS : Sé que he llegado tarde , pero ¿Qué me estoy
perdiendo ?
Paul
abrió la mano que portaba la pequeña
joya y cogiéndola por la cadena , la dejó caer en el aire , oscilando .
Sin
perder de vista los ojos más que acusadores de su compañero y sintiéndose tremendamente observado por los
demás , que no terminaban de entender de qué iba todo aquello , mostrándose nervioso, trató de saciar su
curiosidad .
·
JONAS : ¿Un ángel
caído ?
Quién
lo portaba lo lanzó con fuerza en su
dirección cayéndole delante del pecho . Al cogerlo , en su intento por entender , lo giró completamente hasta que vio el
grabado en su parte posterior .
·
JONAS : ¿Qué
significa esto ?
·
PAUL : Dímelo tú
.
Con
el colgante aún en las manos , se molestó por la determinación de la
insinuación de quién lo había recibido .
·
JONAS : Paul yo
…. – el receptor le interrumpió -.
·
PAUL : El último
en verla fue Andrew pero tú le
acompañaste y él regresó solo con
nosotros mientras tú te incorporabas mucho más tarde . – El rostro del músico
comenzó a descomponerse – Pese a las insistencias de todos de que era mejor
marcharse rápido y procurando pasar desapercibidos aprovechando que aún quedaba
gente , tú insististe en asegurarte que
todo seguía en su sitio y que ella permanecía donde se supone que la habíamos
dejado , pero jamás nos dijiste qué fue lo que encontraste .
Ante
la inesperada sorpresa de tal afirmación y con la duda interpuesta rondando
sobre su cabeza , los demás , ejerciendo de dedos acusadores invisibles , esperaban
una respuesta suya .
·
JONAS : ¡Nadie me
preguntó entonces ni lo hizo jamás ! – Aseveró con toda la determinación que su
voz quebradiza le permitía - ¿De qué se
supone que me estás acusando Paul ?
Jordan
intercedió tratando de poner algo de orden .
·
JORDAN : Chicos …
Chicos esperad , creo que esto se está yendo de madre . Estamos todos metidos
en el mismo puñetero bucle , no creo que
tratar de buscar culpables entre nosotros sea una buena idea precisamente .
Pero
la impaciencia agresiva del receptor de la caja y el nerviosismo
manifiestamente defensivo del acusado por éste , sólo enrarecían aún más el
ambiente habido entre todos ellos .
·
CALEB : Creo que
salvo dos de nosotros , los demás andamos un poco perdidos . ¿Qué es lo que
tratas de insinuar Paul ?
Levantándose de la mesa , aquel cuerpo mostraba un
especial cansancio . Pareciera que cada movimiento nuevo le costase más que el
anterior y el enfurecimiento inicial dejó paso a
una faceta que ninguno de los asistentes había visto de él .
·
PAUL : No debía
haber sido nada , hasta yo mismo lo tuve claro desde que se me acercó en aquella maldita tienda , pero ella ….
Con
el colgante delante suyo, en la mesa ,
Caleb comenzó a recordar lo que la
figura del “ ángel caído” significaba . Una
tentación en sí mismo , lo que justamente ella había significado para todos ,
un secreto común silenciado que causó la misma estupefacción cuando en aquella
habitación , entre todos , confesaron que había formado parte de sus vidas .
·
CALEB : Lo que no
llego a comprender es la asociación que haces con Jonas ¿de qué se supone que le estás acusando ?
Paul
no respondía , era incapaz de pronunciar una sola palabra imbuido en sus
malditos pensamientos mientras , en sus
adentros , sólo deseaba perderse entre la nieve
y desaparecer .
·
ANDREW : Estamos
jugando con fuego y alguien en esta mesa lo sabe . – Afirmó expresando su mejor
ironía –
·
JORDAN : ¡El qué
faltaba !- Espetó harto de sus frases tan indicadas y oportunas . - Gracias por
tu apostilla Andrew, de verdad –
continuando con la ironía más hiriente –
eres toda una muestra de brillantez y oportunismo ¿Por qué no prosigues con tus conclusiones y
nos sacas de toda duda ? ¡Vamos ! – Continuó espetándole con nerviosismo - ¿Esperad chicos , el gran bróker y empresario
, la mente más brillante de los negocios
, nos va a iluminar con su portentosa capacidad visionaria !
·
ANDREW : ¡No me
jodas Jordan !- Le contestó bastante molesto -.
Dispuesto
el médico a continuar la contienda ante la desesperación que siempre le
producía , cuando se dirigía hacia donde
el otro se encontraba sentado , interrumpió su paso al ver como se acercaba
otro de los empleados del hotel con un sobre en las manos y en dirección hacia
su mesa . La entrega , personalizada y
silenciosa , al igual que la anterior , tuvo precisamente a Andrew como
destinatario .
Volviendo
a compartir miradas entre todos , aquel nuevo objeto , un sobre que sirviera de
recipiente a una misiva , fue sostenido por el empresario como si se tratase de
una bomba a punto de explotar mientras sus dedos , presionando , trataban de
desvelar en parte detalles de su contenido .
Sin
remitente , sin dirección . Un único “ Para Andrew “ en letra cursiva y tinta
negra en su parte frontal que atrajo la atención hasta del propio Paul.
·
JORDAN : Y van
dos .
Abriéndolo
con cuidado , en su interior se resguardaba una tarjeta estropeada en los bordes
. Su papel acartonado envejecido , componía una tarjeta muy reconocible para él
, como la que se usaba para identificar los libros de una biblioteca en los
archivos . Al leer su contenido , el que palideció fue él , dejándola caer en
la mesa .
Con Caleb abordándolo para hacerse con ella y leerla
, sólo pudo ver señas como las que había
visto en otras ocasiones , sin poder
casar ninguna posible relación y
realmente no la tenía , salvo para el propio implicado .
Y
en aquel viaje de introspección, en donde tratar de recordar los sentimientos
vertidos por aquel entonces se le hubo hecho una tarea harto difícil ,
rememorar lo sucedido la primera mañana de primavera fue , sin embargo , mucho
más fácil .
Apenas
había nadie en la biblioteca de la Facultad. La mayoría de los alumnos habían ido partiendo de vuelta a sus hogares
para celebrar acción de gracias pero él
no tenía dónde ir , ni quería marcharse a ninguna otra parte . Su ambición
desmedida por destacar , por encontrarse
en el panel de los mejores , sólo logró acrecentar su nivel de
autoexigencia permitiéndose pocos escarceos o
actitudes de libertinaje como diversión .
En
el punto máximo de concentración y aislado por completo de cualquier posible
ruido , por mínimo que éste fuera ,
gracias a los auriculares y a la más que
insistente pieza musical wagneriana de turno , la sorpresiva y abrupta caída de un libro justo encima del
que estaba leyendo , le sobresaltó hasta
el punto de lanzarlos al suelo y casi tirar la silla al levantarse . A su lado
, ella , que con su sonrisa característica y apoyada en el filo de la mesa ,
inclinaba su cuerpo hacia el libro productor del susto abriéndolo
en busca de una página concreta mientras los ojos de su víctima no podían dejar de deleitarse con un más que
atractivo escote glorificado por un fino y delicado encaje rojo vino perteneciente
a su ropa interior . Tras encontrar lo que buscaba , le hizo señas de que se
tomase de nuevo asiento y leyese a partir de un punto concreto . Dubitativo al principio , se sentó y tras
coger el libro por el lado de su tapa principal , vio la obra que era : “ LA
MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA “ , de Edgar Allan Poe .
Un
manotazo seco y brusco le obligaba a soltar el libro y dejarlo tal cual ella se
lo había colocado , señalándole con su dedo índice el punto al partir del cual
debía comenzar a leer .
Con
el contenido del sobre en la mano , Caleb comenzó a leer en voz alta.
“Pero
el tañido del reloj había de reunir esta vez doce campanadas.
Por
esto ocurrió tal vez, que, con el mayor tiempo, se insinuó en las meditaciones
de los pensativos que se encontraban entre los que se divertían mayor cantidad
de pensamientos. Y, quizá por lo mismo, varias personas entre aquella
muchedumbre, antes que se hubiesen ahogado en el silencio los postreros ecos de
la última campanada, habían tenido tiempo para darse cuenta de la presencia de
una figura enmascarada que hasta entonces no había llamado la atención de
nadie, Y al difundirse en un susurro el rumor de aquella nueva intrusión, se suscitó
entre todos los concurrentes un cuchicheo o murmullo significativo de asombro y
desaprobación. Y luego, finalmente, el terror, el pavor y el asco.
En
una reunión de fantasmas como la que he descrito puede muy bien suponerse que
ninguna aparición ordinaria hubiera provocado una sensación como aquélla. A
decir verdad, la libertad carnavalesca de aquella noche era casi ilimitada.
Pero el personaje en cuestión había superado la extravagancia de un Herodes y
los límites complacientes,
no
obstante, de la moralidad equívoca e impuesta por el príncipe. En los corazones
de los hombres más temerarios hay cuerdas que no se dejan tocar sin emoción.
Hasta en los más depravados, “ – detuvo por un instante su lectura elevando sus
ojos hacia ninguna parte antes de proseguir
- “ en quienes la vida y la muerte son siempre motivo de
juego,
hay cosas con las que no se puede bromear.
Toda
la concurrencia pareció entonces sentir profundamente lo inadecuado del traje y
de las maneras del desconocido. El personaje era alto y delgado, y estaba
envuelto en un sudario que lo cubría de la cabeza a los pies.
La
máscara que ocultaba su rostro representaba tan admirablemente la rígida
fisonomía de un cadáver, que hasta el más minucioso examen
hubiese
descubierto con dificultad el artificio. Y, sin embargo, todos aquellos alegres
locos hubieran soportado, y tal vez aprobado aquella desagradable broma. Pero
la máscara había llegado hasta el punto de adoptar el tipo de la «Muerte Roja».
Sus vestiduras estaban manchadas de sangre, y su ancha frente, así como sus
demás facciones, se encontraban
salpicadas
con el horror escarlata. “ (*)
Tras
finalizar la lectura observó ,por su tacto, que aquellas hojas eran de papel
antiguo dada su ligera rugosidad y su tono amarillado , pero quizás lo que más
le llamase la atención sin duda , fue uno de los bordes laterales de aquellas
dos pequeñas hojas e incluso lo que se
situaba sobreimpreso en tinta azul en el mismo .
·
CALEB : Estas
páginas han sido arrancadas , con delicadeza y mucho mimo , pero arrancadas ,
se nota por las partes donde se encontraban las costuras que las anudaban ,
quizás dos , no más de tres a lo sumo a
juzgar por las muescas y aun así fueron
muy cuidadosos . – Continuó observando aquellas dos hojas hasta que un nuevo
dato le llamó poderosamente la atención – incluso diría que no pertenecen a un
libro cualquiera , más bien a una edición antigua a juzgar por la calidad del
papel y su textura y el desgaste de la tinta , y es más , quién las sacó lo
hizo se tomó muchas molestias para que
no le descubrieran dado el lugar del que procede a juzgar por el sello : Universidad de
Columbia .
Arrancadas
de las manos del profesor por un más que sorprendido Jordan , éste
trató de buscar en el apenas perceptible sello el dato que le hacía aseverar a
su compañero un dato como ese , ofuscándose consigo mismo al no percatarse de
ello por mucho que mirase .
·
JORDAN : ¿Pero se
puede saber de dónde sacas eso ? Del sello apenas queda nada perceptible con
claridad .
·
CALEB: No es lo
que dice si no lo que muestra : parte del escudo de la Universidad ,
concretamente su parte superior .
Paul
continuaba obsesionado con sus dudas sobre
esa noche y lo que sucedió después mientras escuchaba la narración de
hechos relacionados con aquel párrafo concreto del libro que Andrew relataba . Un ovillo confuso de
datos que trataba de casar una y otra vez
pero cuyos nervios no se lo permitían , al menos con la claridad y
rapidez que necesitaba . Un macabro
juego del que sólo alguien parecía mantenerse ausente aunque en realidad sólo
quisiese jugar un papel de mero observador : Jonas .
En
mitad de una discusión más que airada entre Jordan y el bróker , en la que
Caleb trataba de mediar , la voz imponente de Paul hizo que el silencio volviese abruptamente y la atención se centrase en otro punto de la
mesa una vez más .
·
PAUL : Nadie .
Sólo dos personas en la biblioteca central de la Universidad , únicamente dos
personas en toda la planta y nadie en las mesas aledañas que pudiera haber visto algo o que se
encontrase lo suficientemente cerca como para ver las páginas exactas o
siquiera el título del libro . El momento intimo perfecto que sólo esas dos
personas debían compartir por propia y exquisita exigencia de una de ellas .
Dos personas solo en un apartamento , una discusión
sobre apropiación personal y abandono de una esposa , un descuido momentáneo de
un abrigo y una mano que halla dos cajitas de joyería con similar detalle hasta
que uno de ellos le es entregado y el otro , tras un cambio que se desconoce ,
se convierte en la llave que abre las puertas de mi propio infierno .
Sólo dos personas con una en común , dos situaciones
únicas y dos conexiones que reaparecen .
– Con su cabeza baja , fue alzando el rostro hasta centrarse en quién se
convertiría en su objetivo - . Una persona común y uno solo de nosotros capaz
de saberlo absolutamente todo de los demás
¿ Verdad Jonas ?
Sintió
la presión de las miradas inquisitoriales y acusadoras de quiénes continuaban
sin entender qué estaba pasando y la razón de estos ataques continuos de Paul
al músico tras haberse convertido en su adalid protector desde que apareciese
por primera vez .
Le
costó adentrarse en su mundo . El grupo
, iniciáticamente de cuatro personas , venía muy rodado en
experiencias por diversas circunstancias
siendo su culminación definitiva de
reencuentro y convivencia su paso por la Universidad , aunque no estudiasen lo
mismo .
Su
personalidad introvertida e intimista provocó que todos pudieran creer en su facilidad para conservar secretos
pero lo que ninguno de ellos podía
llegar a imaginar , es que también conservase los de ella con respecto a
quienes le rodeaban hoy y le habían aceptado como uno más en su selecto grupo .
Pero
aquella noche , en la que todas las
confesiones salían a flote , en la que los rostros de todos , sorprendidos y
asustados , con los nervios a flor de piel , mostraban una realidad distinta e
inimaginable , sólo uno de ellos mantuvo el silencio sin que los demás , salvo
Paul, se diera cuenta . Aquellas palabras hicieron que algunos , enfurecidos ,
desearan arremeter contra él mientras otros , aunque ofuscados , sin salir de su asombro , intentaban que el
orden y la cordura volviese a los mismos intercediendo .
Tragando
con dificultad y sintiéndose de la misma forma que entonces , presionado y
observado , el guardador de secretos aun conservaba los suyos a buen recaudo ,
pero debía ser rápido pensando qué palabras utilizar para saciar su ansiedad .
·
ANDREW : Dijiste
que sólo la habías tratado un par de veces , por casualidad – dubitativo , trató de recordar – pero a la
última persona a la que no dejó de mirar fue a ti y desde luego no lo hizo como a los demás ,
incluso farfulló algo , recuerdo que
traté de escuchar pero no pude distinguirlo .
·
JORDAN : Sabía
muy bien lo que hacía cuando aceptó el reto y nos invitó a subir , de la misma
forma que sabía perfectamente que era la única que contaba con ventaja real
sobre todos .
Caleb
fue el siguiente en anudar los argumentos .
·
CALEB : No.
Procuró que todos nos asegurásemos de su
presencia en el hotel , se dejó ver en el bar
sabiendo cual sería el siguiente paso , provocándolo y nos conocía a la
perfección . Sabía que ninguno de
nosotros abriría la boca sobre lo que habíamos tenido con ella y aun así aceptaríamos subir a su maldita
habitación .
·
PAUL: Y como culminación del juego , escogió el orden
que cada uno debía mantener y hasta lo
que debía hacerle , sólo que cambió las tornas haciendo creer a hombres como
castillos que teníamos el poder y ella se dejaba cuando en realidad no hubo
orden suya que ninguno nos negásemos a obedecer , aun así , aún falta una pieza
por cerrar .
Y
fijó sus ojos en un Jonas que no le había perdido de vista ni un solo instante
.
·
JONAS : Te estás equivocando de persona Paul.
Ofuscado
, Paul se abalanzó sobre él amenazadoramente
interponiéndose entre sus posibles vías d escape al apoyar los brazos en
los reposabrazos de la silla .
·
PAUL : Eres el único que la conocía de antes y te
callaste como una maldita zorra hasta
que ella te descubrió .Le gustaba jugar
y tú entraste para ayudarla , ¿quizás te amenazó con abandonarte Jonas ? – Se acercó
a uno de sus oídos y comenzó a susurrarle ¿Se te metió tanto en tu mente y en tu maldito
cuerpo que acabó doblegando tu voluntad
hasta hacerte ser el núcleo de todo ? – Volviendo a tener su rostro en frente
del suyo , a pocos centímetros , imponente , finalizó – Maldito estúpido engreído
, bucólico enamorado con necesidad de atención . Todos hemos sido sus peones ,
pero tú te convertiste en el Rey que acabó
devorando más profundamente que ninguno porque eres el único que no ha
logrado olvidarla ni ha podido rehacer su penosa vida sin ella .
Dime Jonas ¿Has terminado ya aquella pieza que le
dedicaste ?
ANA
PATRICIA CRUZ LÓPEZ
TODOS
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